Ergonomía en el trabajo: qué es y cómo mejorarla

por | Mar 31, 2020 | Sin categoría

Muchas veces, se habla del concepto de la ergonomía en el mundo laboral, pero también es cierto que se tiende a utilizar de manera abstracta. Queda como un término más que relacionamos con la salud de los empleados, pero poco más.

Por eso, en este artículo queremos profundizar sobre la ergonomía, su importancia en el trabajo y, sobre todo, cómo se pueden adoptar medidas para que sea mejor a cada uno de nuestros trabajadores.

¿Qué es la Ergonomía?

La ergonomía es una disciplina, basada en los conocimientos científicos, que se centra única y exclusivamente en mejorar las condiciones de trabajo, adaptándolas a las capacidades y limitaciones físicas o mentales del empleado.

Este concepto es muy amplio, pero se rige por el cambio de los sistemas de producción, los productos que tratan o los propios puestos de trabajo. De esta forma, la ergonomía se encarga, en primer lugar, de analizar las condiciones laborales del empleado y, en segundo lugar, de implementar mejoras y así reducir riesgos laborales.

Este tipo de mejoras no solo se traducen en las condiciones físicas de los trabajadores, puesto que infiere, de manera notable, en la propia motivación del empleado.

Abordado desde una perspectiva física, la ergonomía se centra en mejoras para prevenir posibles lesiones, como las que pueden acarrear malas posturas, movimientos o de fuerza.

Lesiones por falta de ergonomía

No cabe duda de que la ergonomía es fundamental para el trabajo, puesto que se encarga de evitar lesiones. Esto no solo mejora las condiciones de trabajo. Por parte del empresario, este tipo de mejoras no suponen un gasto, sino una inversión, puesto que, con buenas condiciones de trabajo, se reducen drásticamente las bajas por lesión.

¿Y qué lesiones son las más habituales? Por norma general, el mayor peligro de una mala ergonomía reside en nuestra espalda. Según fuentes, como la Agencia Europea para la Seguridad y la Salud, entre un 60 y un 90% de los trabajadores sufrirán dolores de espalda, en algún momento de su vida. Pero no solo eso, entre un 15 y un 42ª padecerán estos dolores, de forma frecuente.

A estos problemas, hay que añadir otras patologías físicas, que van desde la desviación de la columna, al propio sedentarismo en según qué puestos de trabajo, o -desde una perspectiva anímica-, al afrontamiento de situaciones de estrés.

¿Y si se trabaja sentado? Es una de las preguntas que se suelen hacer, a la hora de hablar del trabajo en la oficina. En este tipo de casos, hay que tener en cuenta que hay articulaciones, como la columna, las rodillas o la cadera, que se pueden encontrar en una tensión constante.

Cómo mejorar la ergonomía

Hay diferentes cuestiones que pueden mejorar la ergonomía en el mundo laboral. Vamos a repasar algunas de ellas.

Mobiliario de la oficina

El propio mobiliario de la oficina puede hacer mucho, para mejorar las condiciones laborales de los trabajadores. Así, tanto las mesas, como las sillas, deben de tener una serie de cualidades.

Por un lado, las mesas se tienen que adaptar al empleado y no al revés, como sucede en muchas ocasiones. En este sentido, s la altura de la mesa, la que condiciona que sea idónea o no para el empleado.

Por el otro, las sillas deben de adaptarse a la espalda y ofrecer pequeños movimientos, para así evitar estar en la misma postura. De la misma manera, se recomienda que tengan ruedas, para permitir el movimiento.

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Evitar siempre la misma postura

Otra de las recomendaciones tiene que ver con ala postura del empleado. Ya sea de pie o sentado, estar continuamente en la misma postura genera tensión en articulaciones y molestias y dolores en zonas como la espalda.

Por ejemplo, si normalmente se trabaja de pie, una buena manera de descongestionar el arco lumbar es apoyando un pie en una banqueta. Por otro lado, si se trabaja sentado, se puede levantar cada cierto tiempo, para estirar.

Descanso

¡Pues sí! El descanso es también imprescindible para mantener una buena salud. Durante el período de trabajo, establece una serie de pequeños descansos, con lo que airear tu mente y poder estirar.

Ahora bien, en el terreno personal, este descanso se tiene que trasladar a dormir las horas recomendadas (7) al día, ya que es conveniente de cara a evitar lesiones y a reforzar el sistema inmunológico.

Con todos estos consejos, estamos seguros de que mejorarás las condiciones laborales, evitando riesgos innecesarios.

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